Los rezagos de Estados Unidos respecto a la tecnología 6G

El Congreso de Estados Unidos también dio muestras de compromiso y analiza dos proyectos de ley para asignar presupuesto a un grupo de trabajo que se dedique a investigar cómo implementar 6G.

Alrededor de la tecnología 6G se está dando en Europa un ámbito de colaboración entre la industria y la academia, hay un convencimiento de que será necesario definir de manera conjunta tanto las soluciones tecnológicas como los requisitos técnicos a considerar en torno a 6G.

Entre los usos, se menciona a la banda ancha móvil más allá de 6G como una posibilidad a explorar para permitir experiencias de usuario inmersivas y soluciones de conectividad masivas orientadas a la automatización de las sociedades digitales. Esto se advierte en directa relación a la necesidad de conectar a las zonas del planeta que todavía están aisladas desde este punto de vista como también acompañar el desarrollo sostenible.

El avance que se da en Europa, a partir de proyectos desarrollados por Finlandia y Suecia, también tienen una expresión en países como China, Corea del Sur y Japón. En Estados Unidos, el FBI quiere estar preparado para los incidentes de ciberseguridad que vengan con el desarrollo de esta tecnología, tal como lo está haciendo en relación a 5G y a Wi-Fi con sus evoluciones. Por eso, ya están estudiando cómo impactarán en su accionar futuro.

Estados Unidos viene un poco más retrasado en cuanto a preocupación por 6G. Recién en 2020 la Alianza para Soluciones de la Industria de las Telecomunicaciones (ATIS) le pidió al gobierno reunir a los jugadores del sector de las telecomunicaciones y encarar la investigación en torno a 6G. Y lo hicieron teniendo en cuenta que China, Corea del Sur y Japón ya habían emprendido este camino como ya hemos mencionado. A Estados Unidos no parece preocuparle Europa, pero sí el desarrollo que viene de Asia y que se conoce como Beyond 5G.

La FCC propuso innovar en cuestiones de espectro y hace unos meses entregó las primeras licencias Spectrum Horizons que les permitirá a las empresas interesadas a investigar y experimentar entre las frecuencias de 95 GHz y 3 THz, además de conformar un grupo de expertos para ver cómo encarar el tema del espectro para la sexta generación móvil.

El Congreso de Estados Unidos también dio muestras de compromiso y analiza dos proyectos de ley para asignar presupuesto a un grupo de trabajo que se dedique a investigar cómo implementar 6G, sin olvidar que el propio Joe Biden, presidente de ese país, ha firmado acuerdos de colaboración con Japón, con el que invertirá 4.500 millones de dólares para el desarrollo de 6G.

Es, sin embargo, en la universidad donde se están viendo los avances más significativos puesto que las investigaciones se proponen ir más allá de considerar a 6G como una evolución de 5G. Y es lo que explica que algunas unidades académicas estén planteándose incrementar recursos para esas tareas.

Como se advierte, 6G está en la agenda de los países centrales. Y están abordando a la futura generación móvil desde puntos de vista mucho más profundos que una simple evolución.

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