¿Pueden las apps para tratar la depresión sustituir a la terapia tradicional?

La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes y que afecta a más personas en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, más de 300 millones de personas sufren depresión, lo que supone un grave problema de salud pública. La depresión se caracteriza por una tristeza persistente, una pérdida de interés por las actividades que antes se disfrutaban, una baja autoestima, dificultades para dormir, cambios de apetito, cansancio, irritabilidad, ansiedad y, en los casos más graves, pensamientos suicidas. La depresión puede tener un impacto negativo en la vida personal, familiar, laboral y social de las personas que la padecen, y reducir su calidad de vida y su bienestar.

 

La depresión se puede tratar con diferentes métodos, entre los que destaca la terapia psicológica, que consiste en un proceso de ayuda profesional que busca identificar y modificar los pensamientos, emociones y conductas que mantienen el estado depresivo. La terapia psicológica ha demostrado ser eficaz para aliviar los síntomas de la depresión y prevenir las recaídas, pero tiene algunas limitaciones, como el coste, la disponibilidad, el estigma y la falta de adherencia. Por eso, muchas personas buscan otras alternativas para complementar o sustituir la terapia tradicional, y una de ellas son las aplicaciones móviles para tratar la depresión.

 

¿Qué son las apps para tratar la depresión y cómo funcionan?

Las apps para tratar la depresión son programas informáticos que se pueden descargar e instalar en los dispositivos móviles, como los teléfonos inteligentes o las tabletas, y que ofrecen diferentes recursos y herramientas para ayudar a las personas con depresión a mejorar su estado de ánimo y su salud mental. Estas apps pueden tener diferentes funciones, como:

 

Proporcionar información sobre la depresión y sus causas, síntomas y tratamientos.

Enseñar técnicas de relajación, respiración, meditación o mindfulness para reducir el estrés y la ansiedad.

Fomentar hábitos de vida saludables, como el ejercicio físico, la alimentación equilibrada, el sueño reparador o el ocio positivo.

Ofrecer ejercicios de autoayuda basados en la terapia cognitivo-conductual, la terapia de aceptación y compromiso, la terapia de activación conductual o la terapia de solución de problemas, entre otras.

Monitorizar el estado de ánimo, los pensamientos, las emociones y las conductas de las personas con depresión, y darles feedback y consejos personalizados.

Facilitar el contacto y el apoyo social con otras personas con depresión, con profesionales de la salud mental o con familiares y amigos.

Las apps para tratar la depresión pueden tener ventajas sobre la terapia tradicional, como:

 

Ser más accesibles, ya que se pueden usar en cualquier momento y lugar, sin necesidad de desplazarse o de pedir cita.

Ser más económicas, ya que muchas de ellas son gratuitas o tienen un precio muy bajo, en comparación con las sesiones de terapia presencial.

Ser más discretas, ya que se pueden usar de forma privada y confidencial, sin tener que revelar la identidad o el problema a nadie.

Ser más motivadoras, ya que pueden usar elementos de gamificación, como puntos, insignias, recompensas o retos, para incentivar el uso y el progreso de las personas con depresión.

¿Qué dice la ciencia sobre la eficacia de las apps para tratar la depresión?

A pesar de las ventajas que pueden tener las apps para tratar la depresión, no todas son igual de efectivas ni de seguras. Por eso, es importante evaluar su calidad y su evidencia científica, para saber si realmente funcionan y si no tienen efectos adversos. Según un estudio reciente, publicado en la revista Journal of Medical Internet Research, las apps para tratar la depresión pueden reducir la gravedad de la enfermedad, pero solo como complemento de la terapia tradicional

 

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Oxford, analizó los resultados de 18 ensayos clínicos que compararon el uso de apps para tratar la depresión con otros tipos de intervenciones, como la terapia presencial, la terapia online, la atención habitual o el placebo. Los ensayos incluyeron a más de 3.400 participantes con depresión de diferentes países, edades y niveles de gravedad. Las apps que se evaluaron fueron las siguientes: Beating the Blues, Big White Wall, BlueIce, CBT-i Coach, Deprexis, eSano, Headspace, iFightDepression, MoodGYM, MoodMission, Pacifica, SilverCloud, Sleepio, Smiling Mind, SPARX, SuperBetter, Talklife y Woebot.

 

Los resultados del estudio mostraron que las apps para tratar la depresión tuvieron un efecto moderado sobre la reducción de los síntomas depresivos, en comparación con los grupos control. Sin embargo, este efecto solo se mantuvo a corto plazo (hasta 3 meses) y no a largo plazo (más de 3 meses). Además, el efecto fue mayor cuando las apps se usaron como complemento de la terapia presencial o online, que cuando se usaron como sustituto o como única intervención. Los autores del estudio concluyeron que las apps para tratar la depresión pueden ser útiles para mejorar el acceso y la adherencia al tratamiento, pero no para reemplazar la terapia tradicional.

 

¿Cómo elegir la mejor app para tratar la depresión?

Ante la gran variedad de apps para tratar la depresión que existen en el mercado, puede resultar difícil elegir la más adecuada para cada caso. Por eso, se recomienda seguir algunos criterios para seleccionar la mejor app, como:

 

Buscar apps que estén basadas en teorías y técnicas psicológicas contrastadas, como la terapia cognitivo-conductual, la terapia de aceptación y compromiso, la terapia de activación conductual o la terapia de solución de problemas, entre otras.

Buscar apps que tengan evidencia científica de su eficacia y seguridad, es decir, que hayan sido evaluadas en estudios clínicos con personas con depresión y que hayan demostrado que funcionan y que no tienen efectos secundarios.

Buscar apps que tengan una buena calidad técnica y de diseño, es decir, que sean fáciles de usar, que tengan una buena interfaz, que sean compatibles con diferentes dispositivos y sistemas operativos, que no tengan errores ni fallos, que se actualicen con frecuencia y que ofrezcan un buen servicio de atención al cliente.

Buscar apps que tengan una buena calidad ética y de privacidad, es decir, que respeten los derechos y la dignidad de las personas con depresión, que informen sobre los objetivos, los riesgos y los beneficios de su uso, que soliciten el consentimiento informado, que protejan los datos personales y que cumplan con la normativa legal vigente.

Algunas de las apps que cumplen con estos criterios son las siguientes: TherapyChat, MoodKit, Positive Thinking, Yana, MoodMission, Pacifica, SuperBetter y Woebot. Estas apps se pueden encontrar en las tiendas de aplicaciones de iOS y Android, y se pueden descargar e instalar de forma gratuita o con un coste muy bajo. Sin embargo, antes de usar cualquier app para tratar la depresión, se recomienda consultar con un profesional de la salud mental, que pueda orientar y supervisar el proceso, y que pueda ofrecer un tratamiento adecuado y personalizado para cada caso.

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